Desde el 8 al 23 de agosto se presentará en nuestro teatro CORNISA, obra dirigida y escrita por Avril Aurora a partir de una pregunta que la persigue desde hace tiempo: qué guarda una familia bajo su superficie. La historia sigue a Manuela y a sus tres hijas en los momentos que rodean un violento incidente que les cambia la vida para siempre, armada no como relato lineal sino como una colección de recuerdos fragmentados que buscan reconstruirla.
“Creo que hablar de la maternidad es cuestionar algo esencial; la manera en la que concebimos los roles de género y los cimientos de nuestra sociedad. Hablar de la maternidad en este tiempo me parece simbólico porque marca una intención de analizar y recordar nuestro origen, de dónde venimos y para dónde vamos”, explica Avril Aurora, directora y dramaturga de la obra.
La familia, dice Avril, le resulta un ecosistema fascinante que guarda secretos y espacios muchas veces inaccesibles para aquellos que no forman parte de él. “La idea de la cornisa apareció precisamente ahí. Entendimos la cornisa como ese lugar donde el equilibrio es inestable y donde conviven dos verdades al mismo tiempo: el deseo de comprender completamente a quien amamos y la certeza de que eso nunca será posible. La obra decide permanecer en ese borde”, agrega.
Pese a la densidad del tema, la obra se define como humor negro. “Roza con la ridiculez y con el delirio porque creemos que la mejor manera de llegar a los espectadores, independientemente de las temáticas que se aborden, es a través del humor y del dinamismo”, adelanta Avril sobre lo que encontrará el público, que espera salga del teatro como creador de todo lo que la obra no cuenta, a través de su propia imaginación.
Reseña:
De forma fragmentaria, se explora la vida de 4 mujeres, en los momentos previos y posteriores a que un incidente violento irrumpa en sus vidas de forma irreversible. Un funeral, una primera cita a escondidas, un día de trekking que parece no tener nada en particular, el primer amor, la última llamada. Momentos íntimos que componen una vida.
A partir de las visiones, memorias y de los vínculos individuales de estas hijas con su madre, se va construyendo a esta mujer, Manuela, nuestra protagonista, a quien cual rompecabezas y con fragmentos rotos, construimos con escenas borrosas de su pasado y momentos inciertos de su devenir.
Con humor negro y sátira, la obra ahonda en la complejidad que se encuentra dentro de las profundidades inabarcables de las dinámicas familiares, sus dolores y rencores, su locura y su ternura, con diálogos crudos, honestos y tal vez incorrectos, busca encontrar la compasión y el amor en el camino del luto y la pérdida.




