Qué hacer con un cuerpo en un país sin duelo?, es la pregunta que mueve la creación del primer estreno de la temporada 2026 de Teatro del Puente. Cera caliente, con dramaturgia de Carmen Demarta y dirección de Nelson Valenzuela, se concentra en cinco mujeres que atraviesan el conflicto de haber olvidado una misión colectiva pactada en el pasado, lo que genera tensión entre sus distintas visiones de mundo y sus morales personales actuales. Todo, ambientado en un centro de depilación de Santiago Centro.
“La importancia primordial de esta obra es levantar el tema de la venganza. Usar la ficción para concretar simbólicamente la acción vengativa como una manera de abordar una posible reparación de los traumas y coletazos que la Dictadura dejó en los cuerpos femeninos”, explica Carmen Demarta, dramaturga e intérprete de Cera caliente.
El montaje es el resultado de diez años de trabajo, investigación, adaptaciones y paseos por céntricas galerías, que se materializan en una puesta en escena dinámica, absurda y grotesca. El proyecto es financiado por el Fondo Creación de Artes Escénicas, convocatoria 2025, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
“Se van a encontrar con un universo que es absurdo, pero muy reconocible… de un Chile muy reconocible. Algo que, junto a la dramaturga, denominamos el ‘Universo Señoras’. Tiene que ver con todo lo que observamos al caminar por galerías, por la ciudad y centros de depilación durante este proceso, que tiene alrededor de diez años”, agrega Nelson Valenzuela, director de la obra.
Reseña
Cera caliente es una obra ambientada en un local de depilación de Santiago Centro. La Señora, una importante personalidad política chilena, ha muerto hace dos días. En ese contexto se desarrolla la final del Mundial de Fútbol entre Chile y Brasil, en un día en que la ciudad está casi vacía.
Cinco mujeres atraviesan el conflicto de haber olvidado una misión colectiva pactada en el pasado, lo que genera tensión entre sus distintas visiones de mundo y sus actuales éticas personales. En una puesta en escena dinámica, absurda y grotesca, los personajes intentan responder a la pregunta: ¿Qué hacer con un cuerpo en un país sin duelo?




