Por tercer año consecutivo, la nueva temporada de Teatro del Puente comienza con una selección de las obras ganadoras de festivales de escuelas de teatro y proyectos de egreso. Del Festival Volcán UC podrán verse los títulos Hay adiós sin despedida y Orquesta: tiempos en soledad.
Abre la programación de marzo Hay adiós sin despedida, ganadora de la categoría Escritura Original. Con dirección y dramaturgia de Sofía Contreras, junto a la codirección de Gabriela Grandy, la obra surge desde la urgencia del cuestionamiento sobre lo colectivo del duelo y la importancia del espacio que ocupa la ausencia en nuestras rutinas.
“Desde el inicio, la obra se construye como una exploración de los duelos que quedan fuera de los marcos tradicionales, de las maternidades que no encajan en los modelos normativos y de los vínculos afectivos que existen y sostienen una familia, pero que no siempre son reconocidos por la ley”, explica la dramaturga y codirectora Sofía Contreras.
En el montaje se despliegan preguntas sobre cómo se escapa del dolor y cómo perdonar a los muertos, en medio de un proceso donde lo natural parece ser aferrarse al dolor, para evitar así el olvido.
“El duelo no se presenta como un proceso lineal, sino como un estado en el que conviven recuerdos, contradicciones y deseos, donde pasado y presente se superponen constantemente. Este proceso busca compartir preguntas que nacen al habitar un territorio frágil donde lo político nace desde los vínculos emocionales y las decisiones personales”, agrega Sofía Contreras.
En escena, múltiples intérpretes encarnan algunos personajes. Una decisión que es parte de la investigación del proyecto, el cual busca tensionar la idea de identidad fija y evidenciar que una misma experiencia, como el duelo o la pérdida, puede vivirse de maneras diversas.
“El público puede esperar una experiencia fragmentaria, íntima y profundamente humana. La obra invita a transitar entre presente, memoria y narración directa, generando un espacio donde los recuerdos se activan y se contradicen, y donde las distintas versiones de un mismo vínculo coexisten sin jerarquía”, finaliza Sofía Contreras.
Reseña
Maite, la madre-pareja-hija que muere.
Mónica, la no-madre que queda.
Elena, la madre que pierde a su hija.
Natalia, la hija que pierde a una de sus madres.
¿Quién tiene derecho a ser madre? ¿Cómo perdonar a los muertos? ¿Cómo escapar del dolor del duelo? Un relato donde lo íntimo se vuelve colectivo y la ausencia insiste en hacerse presente a través del pensamiento, el recuerdo y la humana necesidad de aferrarse a la pena para no olvidar nunca las cosas que nos pertenecieron y no van a volver jamás.




