El próximo 6 de octubre se realizará en nuestro Teatro del Puente el primer concierto del ciclo “Música clásica a pocos metros”, iniciativa que llevará a cabo la Fundación Pianos para Chile.
El ciclo contempla tres conciertos, que se desarrollarán entre octubre y diciembre de este año, y contará con distintos intérpretes que presentarán obras de compositores como Mozart, Haydn, Sarasate, Schumann, Granados, Falla y Respighi.
La primera fecha estará a cargo de Ensamble Fundación, integrado por Yvanka Milosevic (violín) y Alexandros Jusakos (piano), quienes interpretarán obras de Mozart, Sarasate y Falla. Las siguientes presentaciones se realizarán el 17 de noviembre y el 1 de diciembre.
Sobre el ciclo, Javier Covacevich, encargado de Difusión Cultural de la Fundación Pianos para Chile, explica: “A lo largo de esta temporada, el movimiento atraviesa los tres conciertos: desde el virtuoso zapateado, la tarantela y los aires vascos de Sarasate hasta las canciones populares reelaboradas por Falla y las evocaciones de la danza española de Granados; desde el vertiginoso Rondo all’Ongarese de Haydn hasta el refinado minueto de Mozart. En suma, proponemos una invitación a descubrir la música clásica desde la cercanía, el ritmo y el cuerpo”.
En particular, sobre el concierto del 6 de octubre, Covacevich destaca: “En las sonatas de Mozart, ambos instrumentos construyen un diálogo cada vez más estrecho: intercambian ideas y participan activamente de la construcción del discurso musical. Con Sarasate, el violín pasa decididamente al primer plano y despliega su faceta más virtuosa, mientras el piano sostiene y acompaña ese despliegue. En las canciones de Falla, arregladas para violín y piano por Paweł Kochański, aparece todavía otra dimensión: el violín asume muchas veces una cualidad cercana a la voz humana”.
Respecto a la realización del ciclo en el Teatro del Puente, agrega: “Presentarnos en Teatro del Puente significa llevar nuestro arte a un espacio con una reconocida trayectoria en el desarrollo de proyectos culturales y con una cartelera diversa, donde conviven distintas disciplinas, lenguajes y públicos. Nos parece un desafío motivador acercar la música de cámara a ese contexto y dialogar con una comunidad que no necesariamente frecuenta las salas tradicionales de concierto”.



